Cómo ayudar a una persona con baja autoestima

La autoestima incluye: la autosatisfacción, una conciencia íntima del propio valor y la confianza en la capacidad de realizar una determinada tarea.

Estimarnos a nosotros mismos significa no cuestionar nuestra importancia y, en consecuencia, ser capaces de asumir la responsabilidad hacia los demás. El respeto por nosotros mismos, por nuestras necesidades, emociones, potencial, nos ayuda a entablar una relación constructiva con los demás. Si falta este respeto (baja autoestima), la relación con los demás también está profundamente condicionada.

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es una evaluación que la persona hace de sí misma. Esta evaluación varía entre dos extremos: uno positivo y otro negativo. Aquellos con baja experiencia de autoestima: falta de confianza en sí mismos y en el mundo; dificultad para escuchar e identificar objetivos realistas que sean consistentes con las aspiraciones de uno; la tendencia a depender de otros para lo que concierne a la definición de valor como persona y habilidades; una búsqueda continua del consentimiento de los demás, un espíritu de iniciativa deficiente y una falta de disposición al riesgo; la tendencia a reaccionar por impulso; la falta de un proyecto de vida personal; una vulnerabilidad a los trastornos de ansiedad; Un estilo de comportamiento pasivo. Todos estos elementos pueden contribuir a mantener un bajo nivel de autoestima.

Por otro lado, aquellos con una autoestima excesiva se muestran como una persona orgullosa, extremadamente terca y segura de sí misma y, como consecuencia, incapaz de ver sus errores y cualquier comportamiento alternativo; en este caso hablamos de autoestima hipertrófica. En casos extremos se convierte en presunción, desprecio por el otro, superioridad; todo característico del trastorno narcisista de la personalidad.

Cabe señalar, sin embargo, que a veces la baja autoestima se enmascara (en un intento de compensar) por actitudes despectivas, arrogantes y arrogantes. Sin embargo, la estructura de la personalidad de las personas con baja autoestima suele ser problemática, la dependencia emocional, la inseguridad, la indecisión, pero también son muy frecuentes los síntomas reales de los trastornos alimentarios, el estado de ánimo o la ansiedad. En los casos más extremos de baja autoestima, a menudo hay que lidiar con trastornos de personalidad reales, como el trastorno dependiente.

Cómo mejorarla

En general, mejorar la autoestima es una premisa fundamental para el bienestar psicosocial de la persona. La intervención psicoterapéutica conductual cognitiva permite trabajar en los obstáculos que contribuyen al desarrollo y mantenimiento de un buen nivel de autoestima: miedos irracionales, pensamientos disfuncionales y estilo de comunicación ineficaz.

Los miedos irracionales (p. Ej., “Ofenderé a alguien”, “No quiero causar problemas”, “Otros mostrarán desaprobación si demuestro mi enojo” …) disminuyen el nivel de autoestima y afectan negativamente el estilo de relación que se vuelve pasivo.

Con el tiempo, la acumulación de insatisfacción y frustración por el fracaso en alcanzar las metas deseadas, lo que alimenta una baja autoestima, puede conducir a una ira impulsiva por la ira. Ambos comportamientos son disfuncionales con respecto al objetivo de desarrollar relaciones claras, asertivas y funcionales para lograr los objetivos.

Vamos a mostrarle un pocos consejos para liberar a esa persona de esta armadura hecha de inseguridades dando un impulso de energía a su autoestima.

Consejos

1. Empújalo para competir: en el deporte, en la cocina, crea competencias (en igualdad de condiciones es claro, para no desanimarse), irónico y divertido. Tal vez también hay un poco de trampa, para que salga ganando … ¡un poco pero no demasiado!

2. Dale cumplidos más a menudo que resalten en sus ojos los méritos que tiene. De lo físico a la capacidad de hacer algo: señalar los méritos.

3. Anímalo: en un negocio, deporte o trabajo en particular, hazle sentir tu apoyo y, sobre todo, muestra interés en lo que hace y en lo que quiere compartir contigo.

4. Prueba deportes y meditación para compartir: por ejemplo, el yoga ayuda a desarrollar un buen autoconocimiento, un mayor dominio de tu cuerpo y tu respiración.

5. Mantenga siempre el diálogo vivo y profundo: si falla cada vez más, es un signo de angustia considerable. Siempre debemos estar cerca del otro, incluso verbalmente hablando, para darle la oportunidad de confiar y desahogarse.

Tratar con una persona insegura no es simple: tranquilizar y estudiar pequeños trucos para alentarlos a tener más autoestima es la forma de restablecer la armonía y el equilibrio de esa persona.

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